Los memorialistas de Calatayud volverán a buscar una fosa con ocho represaliados del franquismo en el barranco de Cortasogas

La asociación bilbilitana consigue los permisos para investigar en una zona en la que ya exploraron en varias parcelas entre 2022 y 2023

Fuente: elperiodicodearagon.com
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La Asociación de Memoria Democrática de Calatayud y Comarca sigue buscando a ocho vecinos represaliados por el franquismo en la localidad. El próximo 31 de agosto volverán al barranco de Cortasogas para intentar localizar una fosa común en la que podrían encontrarse esos ocho cuerpos, cuatro de ellos ya identificados. Así, los memorialistas bilbilitanos reactivan unos trabajos que ya desarrollaron en 2022 y 2023 en campos adyacentes, aunque sin resultados claros.

En estos tres años de pequeño parón no han dejado de trabajar y han continuado con las investigaciones en el plano teórico. Unos problemas con los permisos no permitió entrar en el terreno y ahora, gracias a la cesión por parte de Arico de esa licencia de investigación, los memorialistas de Calatayud entrarán con permiso de la CHE en el barranco de Cortasogas. Según testimonios de la época y posteriores, la fosa común con esos ocho cuerpos podría localizarse en los 1.000 metros cuadrados en los que se trabajarán en diez días.

Julia Olivas, presidenta de la Asociación de Memoria Democrática de Calatayud y Comarca, recuerda el trabajo «en fincas colindantes» hace un par de años y celebra que la licencia recibida por la CHE permite trabajar en la zona hasta «marzo de 2027»Javier Ruiz, arqueólogo que dirigirá esta investigación, avanza que con el presupuesto que se dispone se trabajará por una semana, durante los primeros días de septiembre.

Imagen de archivo de las tareas de excavación en 2023. / El Periódico

«Se han adjudicado las catas para hacer pruebas por si hay restos», explica Olivas, que señala que el proceso es «similar al que ya se ha hecho en las fincas» y que celebra que se puedan llevar a cabo «los primeros sondeos» en la zona del barranco. En la asociación están seguros de que hay «al menos ocho personas que fueron asesinadas a mediados de agosto de 1936 por los sublevados contra el Gobierno legítimo de la Segunda República». Cuatro de ellos están identificados: el médico Eradio López Táppero, el abogado Germán Baquedano Barra, el sacerdote Serafín Gracia Jimeno y el sindicalista Eugenio Castillo Ibarra.

«En esta tercera fase se acometerán los sondeos arqueológicos de localización en el cauce del propio barranco, donde las investigaciones históricas y los testimonios orales recabados señalan como el lugar donde se produjeron los asesinatos y donde también fueron enterradas las víctimas», explica la asociación en un comunicado de prensa. Olivas completa precisando que los trabajos comenzarán «a unos 150 metros de una piedra en la que se recuerda a uno de los represaliados ya identificados».

El arqueólogo Javier Ruiz dirigirá la intervención en el barranco de Cortasogas en el que se realizará «un sondeo mecánico». La intención es «testimoniar lo que hemos marcado en una zona de 1.000 metros cuadrados»«Hasta que no encuentras y confirmas, solo tienes la información que tenemos contrastada en la fase de estudio», completa Ruiz, que espera encontrar algo en la zona después de coordinar también la inspección hecha en 2022 y 2023 en las fincas cercanas al próximo punto de investigación. «Si se localiza la fosa, habrá que contactar con la Secretaría de Estado para que la añada a su registro, identifique la fosa y luego si se quiere asumir en la exhumación», finaliza.

La DPZ sigue con la investigación en Ejea de los Caballeros

Casi en paralelo a los trabajos de los memorialistas de Calatayud, la Diputación Provincial de Zaragoza comienza con la segunda fase de investigación en el cementerio de Ejea de los Caballeros. La institución provincial ha lanzado el concurso, ya en fase de evaluación, para elegir a una empresa que se encargue de continuar con los trabajos, con un contrato que roza los 83.000 euros.

La firma que se encargue de desarrollar el servicio hará trabajos de investigación histórica y recogida de testimonios, además de continuar con la excavación de unos 15 o 20 metros en las fosas comunes que ya se trabajaron en fases anteriores. Además, la empresa deberá geolocalizar esas fosas y registrar los restos que se puedan encontrar, para posteriormente realizar un estudio antropológico forense para acercar la identificación de los vecinos represaliados. Por último, harán tareas de restauración y conservación de los materiales encontrados, y redactarán un informe final que contenga y resuma todos los trabajos hechos en esa segunda fase en el cementerio de Ejea de los Caballeros.