Fuente: elaltojalon.es
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Las máscaras, los personajes rituales y algunas de las tradiciones populares más antiguas de los pueblos españoles podrían iniciar un camino para alcanzar el máximo reconocimiento internacional de la UNESCO. El Grupo Parlamentario Socialista ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para la declaración de las mascaradas como Patrimonio de la Humanidad, una iniciativa que deberá debatirse en la Comisión de Cultura.
La propuesta tiene especial interés para territorios rurales como el Alto Jalón, donde perviven manifestaciones de enorme valor etnográfico vinculadas a máscaras, personajes populares, representaciones rituales y celebraciones transmitidas durante generaciones.
Dos ejemplos sobresalen en la parte zaragozana del territorio: la Contradanza de Cetina y la Máscara de Ateca.
La proposición registrada en el Congreso parte de las mascaradas de Castilla y León, donde estas celebraciones fueron declaradas conjuntamente Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial en 2023, pero amplía expresamente su mirada al conjunto del país. El documento señala la existencia de representaciones de este tipo también en Aragón, además de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, Extremadura, Castilla-La Mancha, La Rioja, Cataluña y Canarias.
CETINA, UNA DE LAS GRANDES JOYAS ENMASCARADAS DE ARAGÓN
Dentro del Alto Jalón, la Contradanza de Cetina constituye uno de los ejemplos más evidentes del valor que pretende proteger la iniciativa.
El Ministerio de Cultura la define como una escenificación bailada con elementos de teatro popular y danza, similar en determinados aspectos a una mojiganga. Cada noche del 19 de mayo, ocho contradanceros con el rostro cubierto por caretas y el inconfundible Diablo vestido de rojo desarrollan sus mudanzas a la luz de las teas, al pie del castillo de Cetina.
Su relevancia patrimonial ya cuenta con un importante respaldo institucional: la Contradanza fue declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2012. La documentación oficial destaca precisamente su singularidad, la implicación de los vecinos, su transmisión generacional y su condición de seña de identidad colectiva.
La tradición tiene además una larga trayectoria histórica. La primera referencia escrita conocida se remonta a 1751, cuando ya aparece documentada una mojiganga celebrada la noche del 19 de mayo a la luz de antorchas.
Precisamente elementos como la máscara, el carácter ritual, la representación teatral, la participación comunitaria y su transmisión entre generaciones conectan a la Contradanza con el amplio fenómeno cultural que pretende proteger la proposición presentada en el Congreso.
LA MÁSCARA DE ATECA, OTRO PERSONAJE ÚNICO DEL ALTO JALÓN
También Ateca conserva uno de los personajes festivos más reconocibles del territorio: la Máscara, protagonista cada 2 y 3 de febrero de las celebraciones de Las Candelas y San Blas.
Vestida con un llamativo traje de franjas verticales rojas y amarillas, gorro de estilo arlequín y numerosos cascabeles, la Máscara recorre las calles perseguida por los más pequeños, que intentan arrancarle los cascabeles. Uno de los momentos centrales llega con su subida al cerro de San Blas mientras recibe el lanzamiento de manzanas de los participantes.
La Máscara de Ateca y la Contradanza de Cetina han compartido además espacios dedicados específicamente a recuperar y divulgar estas manifestaciones. En 2025 participaron en Ateca en el III Encuentro de Figuras de Carnaval y Tradiciones de la Raya, junto a otras expresiones populares, mostrando la riqueza de este patrimonio que continúa vivo en los pueblos.
EL CONGRESO PLANTEA ESTUDIAR, CATALOGAR Y PROTEGER ESTAS TRADICIONES
La iniciativa socialista no supone que estas manifestaciones vayan a ser declaradas automáticamente Patrimonio de la Humanidad. El recorrido planteado es bastante más largo.
La proposición pide en primer lugar incluir las mascaradas españolas en el Plan Nacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, favoreciendo la realización de estudios etnográficos.
También reclama trabajar conjuntamente con las comunidades autónomas para proteger, investigar, conservar y difundir este patrimonio, además de crear redes de colaboración e intercambio cultural.
El tercer paso sería apoyar a las comunidades que mantienen vivas estas tradiciones para elaborar una candidatura conjunta a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Para llegar hasta allí, la propuesta recuerda que la iniciativa debe partir de las comunidades autónomas y recibir previamente la aprobación del Consejo del Patrimonio Histórico.
TRADICIONES QUE SIGUEN VIVAS GRACIAS A LOS PUEBLOS
El documento presentado en el Congreso pone especialmente el foco en algo que resulta familiar en el Alto Jalón: muchas de estas manifestaciones sobreviven en pequeñas comunidades rurales y constituyen mucho más que un espectáculo para visitantes.
Son elementos de identidad colectiva, memoria popular y transmisión entre generaciones y, al mismo tiempo, pueden convertirse en herramientas de dinamización cultural y turística para los pueblos. Así lo recoge expresamente la exposición de motivos de la iniciativa.
En Cetina y Ateca esa realidad puede comprobarse cada año. La Contradanza no podría entenderse sin generaciones de cetineros manteniendo sus personajes, indumentarias, música, mudanzas y preparativos; del mismo modo que la Máscara forma parte inseparable de la celebración de San Blas y de la memoria colectiva de Ateca.
La posible candidatura española se encuentra todavía en una fase política muy inicial y habrá que comprobar qué manifestaciones concretas terminarían integrándola. La proposición no menciona individualmente a la Contradanza de Cetina ni a la Máscara de Ateca, por lo que no puede darse por hecha su futura inclusión.
Sin embargo, la apertura de un proceso estatal de estudio, catalogación y protección de las mascaradas coloca sobre la mesa una oportunidad para que tradiciones profundamente arraigadas en los pueblos del Alto Jalón puedan formar parte de un proyecto de reconocimiento que, en última instancia, aspire a llegar hasta la UNESCO.