Calatayud 30 de julio de 2026.- El Grupo Municipal Socialista de Calatayud quiere trasladar públicamente su profunda preocupación por el conflicto laboral que mantiene la plantilla de Urbaser, empresa adjudicataria del servicio municipal de limpieza viaria y recogida de residuos.
Ante esta situación, el Grupo Municipal Socialista se puso en contacto con los representantes de los trabajadores el día de la concentración celebrada frente al Ayuntamiento para conocer de primera mano la evolución del conflicto y trasladarles nuestra preocupación por la falta de avances.
El 23 de julio, representantes de los trabajadores mantuvieron una reunión con nuestro grupo municipal para trasladarnos las dificultades laborales que vienen sufriendo y exponernos las reivindicaciones que habían planteado a la empresa con el objetivo de mejorar sus condiciones de trabajo.
En aquella reunión nos comunicaron que esperaban recibir una respuesta por parte de la empresa el lunes 27 de julio. Sin embargo, una vez conocida dicha respuesta, los trabajadores nos informaron de que sus propuestas habían sido rechazadas, una situación que ha incrementado el malestar de la plantilla y ha desembocado en las movilizaciones que todos hemos podido conocer.
Queremos manifestar nuestro apoyo al derecho de los trabajadores a defender unas condiciones laborales dignas y reclamar que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo y la negociación. Ningún conflicto laboral puede enquistarse cuando afecta a un servicio público esencial para la ciudad.
Pero también queremos recordar que el Ayuntamiento de Calatayud no puede limitarse a ser un mero espectador. La limpieza viaria y la recogida de residuos son servicios municipales prestados a través de una empresa concesionaria, y el equipo de gobierno tiene la responsabilidad de velar por la correcta ejecución del contrato y por que el servicio se preste con normalidad y calidad.
Por ello, consideramos que el alcalde y el equipo de gobierno deben implicarse activamente, interesarse por la evolución del conflicto y favorecer que las partes retomen el diálogo. Mirar hacia otro lado no es una opción cuando está en juego un servicio público esencial y cuando existe una evidente preocupación entre los trabajadores.
La calidad de un servicio público no depende únicamente de la maquinaria o de los medios materiales; depende, sobre todo, de las personas que lo prestan cada día. Unos trabajadores desmotivados, con un conflicto laboral abierto y sin expectativas de acuerdo difícilmente pueden desarrollar su labor en las mejores condiciones.
Desde el Grupo Municipal Socialista estaremos vigilantes para que este conflicto no se prolongue innecesariamente. Exigimos a Urbaser que mantenga una negociación real con la representación de los trabajadores y reclamamos al Ayuntamiento que ejerza la responsabilidad que le corresponde como administración contratante, porque la defensa de unos servicios públicos de calidad pasa también por el respeto a quienes los hacen posibles cada día.